viernes, 28 de octubre de 2011

Dia 7. Nuevas Posiciones.

Kharssius se frotaba las manos al ver su nueva posición; Khorne cuenta conmigo -pensaba. El que le cambiaran de territorio, gracias al portal y a los dos esbirrios magos que lo manejaban, y que Azote Khronus le habia mandado mas tropas y con ellas también a Mhancius hacia presagiar buenos augurios. A Mhancius no lo conocía mucho y las únicas referencias de él eran de Thassius.

-Una pena lo de Thassius -oyó Kharssius que le decían por la espalda-, no llego a comandar bien su ejercito y menos conformar a Khronus, aunque creo que Khorne estará contento con tener su cráneo junto a su trono.

-Ten cuidado con lo que dice perro -dijo Kharssius a la vez que se giraba con su mano apoyada en la espada.

Al ver quien era, se quedo mirando fijamente a los ojos enrojecidos del individuo.

-Hola Mhancius -le dijo seriamente.

-Kharssius - le respondió a la vez que bajaba la cabeza a modo de saludo y de respeto. -Siento que te ofendiera mi comentario -dijo Mhancius.

-No me a ofendido tu comentario pero si que lo haya escuchado otros -respondió a la vez que miraba a un par de draghars con cara de pocos amigos.

-Los ánimos están muy bajos y solo falta que escuchen este tipo de comentarios para que todavía se hundan mas en su propia miseria -volvio a responder.

-Y mas todavia si mandas cortas la cabeza a un puñado de perros -respondió Mhancius.

Kharssius se lo quedo mirando fijamente a los ojos y Mhancius le aguanto la mirada.

-No es que vea mal lo que mandantes hacer a los draghars pero tal como estaba la cosa no era el momento apropiado -volvió a responder Mhancius.

-Te recuerdo que el que manda aquí soy yo -dijo Kharssius apretando el mango de su espada como si la quisiera desmenuzar -y que tu estas aquí para obedecerme.

-No pongo en duda tus dotes de mando solamente..........-respondía Mhancius cuando le corto la palabra Kharssius.

-Bastante ya tengo con lo que ha pasado para que encima vengas tu y me digas como tengo que hacer las cosas - gritaba Kharssius ante la mirada atenta de todo el campamento y empezaba a desenvainar la espada cuando noto la mano de Mhancius que aguantaba su mano a la vez que se arrodillaba y decía en voz alta.

-Señor yo no cuestiono su mando, si le he ofendido pongo en sus manos mi destino y que Khorne le guié.

Kharssius se paro en seco al ver el gesto y la disculpa de Mhancius.

El campamento se había parado pendiente de lo que fuera a pasar, muchos esperaban que Mhancius le plantara cara pero no esperaban esa sumisión.

-Levanta y sígueme -grito Kharssius a la vez que le daba la espalda a Mhancius.

Mhancius se levanto y siguio a Kharssius, todo el campamento seguía expectante.

-Que hacéis malditos perros??? Que cojones miráis??? -grito Kharssius poco antes de entrar en su tienda, separando las pieles que hacían a modo de puerta haciendo un gesto a Mhancius para que entrara primero.

Cuando Mhancius entro en la tienda y se giro para ver a Kharssius, se encontró con el puño de esté en la cara, notando como se le rompía el labio y un diente.

-Maldito hijo de perra -le grito Kharssius a la vez que le volvía a lanzar otro puñetazo pero este fue parado por la mano de Mhancius, que ya no estaba desprevenido y notando una leve presión por la comisura lateral de su armadura.

-Kharssius, tranquilízate y no hagas que me olvide de quien esta al mando -le dijo Mhancius a la vez que retiraba el puñal de la comisura lateral de la armadura.

-No lo vuelvas a hacer, por que a la próxima vez no seré tan misericordioso -le volvió a decir.

Kharssius se separo rápidamente y se quedo mirando fijamente a su adversario. Maldito bastardo -pensaba- no he visto como desenfundaba el puñal, ¿o ya lo llevaba en la mano cuando entraba en la tienda?.

-Que es lo que pretendes??-le dijo Kharssius.

-Servirte, según como me a ordenado Khronus.

-Muy bien, yo partiré con el grueso del ejercito para explorar el terreno y ver si encontramos lo que encomendó Khronus a Thassius. Tu te quedaras con un pequeño ejercito para salvaguardar el portal y a esos dos perros de magos que se ocupan de abrirlo y cerrarlo -dijo Kharssius esperando que Mhancius le contradijera.

-Lo que tu digas Kharssius - y sin mas se fue de la tienda.

-Maldito bastardo, que pretende?? -dijo en voz alta.

Llamo a su campeón.

-Prepara el ejercito, mañana partimos hacia el sol.

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